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jueves, 21 de diciembre de 2017

El rey del Once


a. ¿No sacaba películas con más frecuencia Burman?
b. Humor judío, pero humor judío a lo argentino.
c. Infaltable el tema de los padres.

El rey del Once (2016)
De Daniel Burman
Con Alan Sabbagh y Julieta Zylberberg

viernes, 28 de enero de 2011

Esperando al mesías

Si lo vemos desde la voz en off de Daniel Hendler, esta película (en su papel de Ariel  Goldstein) con El abrazo partido (Ariel Makaroff) y Derecho de familia (Ariel Perelman) pueden hacer una trilogía.
El mundo de las mujeres dormidas. Quizá nada más profano que defraudar el sueño de una mujer. ¡Qué quizá!
Una madre judía, la que te dice que más allá de la familia hay pocas cosas que tienen necesidad, no se puede ir de este mundo. Con todo lo que tiene que hacer, imposible.
En yiddish, Shmate significa “ropa corriente”; y Met zein darnoj, “nos vemos luego”. ¿Ella dijo gay o goy?
Mi lágrima retenida y tu poto tibio en mi vientre al dormir. Si no podemos amarnos, mi amor, al menos extrañémonos.
- Does it work?
- It works
Más información en www.no-estamos-solos.com

viernes, 14 de enero de 2011

Un crisantemo estalla en cinco esquinas

Unos dicen que es un héroe; otros, que un asesino; ella, su mujer, que sólo es un hombre enamorado.
Se levanta antes que el sol y se deja tragar por el monte, vuelve con pieles frescas para su hembra y el pecho sangrado de tanto arrastrarse por la tierra. A las bestias sólo hay que esperarlas con el entrecejo cerrado y la mirada cargada, dice.
Nunca se sabrá cuánto de espera y cuánto de amor hubo. Alistaron el catre y se revolcaron hasta el amanecer. La piel cansada y los olores nuevos. Él le contó su historia. A ella, su mujer. La historia que es la historia de su pueblo.
Para tanto no alcanza, mi amor.

martes, 28 de diciembre de 2010

Todas las azafatas van al cielo

Me había olvidado de ella. Fue tan bonita aquella vez que casi juré no volverla a ver. Pero apareció: Ingrid Rubio.
Aquí, en la tierra, de blanco idiota, el mundo masculino no es tan obvio como parece, están también los congelados por el dolor y los que sólo hacemos señales. A los que la tierra nos enloquece, los que no sabemos adónde ir, los que sólo permanecemos de un modo particular y hubiésemos preferido la indispensable verdad, con la exactitud y frialdad mínima que viene de un médico, que verte desaparecer en el cielo (o en el mar). Algo sabemos. Sabemos, por ejemplo, cómo dormir cuando el miedo acecha, cómo poner los pies en el frio gélido. Y sabemos que te conoceré en el lugar más lindo para olvidar. 
Allá, en el cielo, de celeste sueño, tus compañeros no son Saint-Exupery. Ustedes nos llaman por teléfono sólo para saber si estamos y prueban constantemente la fragilidad del equipo que se sostiene gracias a un montón de principios. Tu sonrisa es una operación aérea por lo amplia. Conservas la furia de siempre, tienes el amor y tienes lo nuestro.
Mi amor, si te gusta lo trágico, aquí tengo algo que te puede interesar. Sabes, pues, que en el amor todo es empezar (explota, explota, explota mi corazón).
Humor aeronáutico: María y Telameto suben a un taxi, ella sube en el asiento de adelante y Telameto en el trasero.