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jueves, 27 de enero de 2011

Golpe de estadio

Los pensamientos me embargan: 1) ¿la naturaleza tiene su propia disciplina? y 2)¿por qué, maldita sea, quieren, en el colegio, en la universidad, en el trabajo, en la casa, que veamos el mundo a través de esquemas?
Lo que no es obligatorio no está prohibido.
Antes para reírse no había pierde con el lenguaje del ejército o la policía. Ahora (ya hace buen tiempo, la verdad) se suma el lenguaje de la izquierda: las profundas contradicciones, la recreación colectiva, los políticamente desplazados y, cómo no, cuidado con las desviaciones. Ojo a los trotskistas.
Y, sí, en futbol hace por lo menos veinte años que Perú es pan comido. ¿Será por eso que no tenemos, en el cine, a una Emma Suarez, una chica medemiana* que aquí hace de guerrillera, o una Lorena Forteza para apretar? De ser colombiano, se me hubiese reventado el pecho con ese cinco a cero.
Mi amor, usted me da motivos para decirle que...

Golpe de estadio (1998)
De Sergio Cabrera            
Con Emma Suárez y Lorena Forteza
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* Tierra, La ardilla roja y Vacas

miércoles, 19 de enero de 2011

Ilona llega con la lluvia *

Un ménage à trois que se cuida del abismo:
- ¿Qué van a hacer sin mí?
- Buscarte.
Te juro que vamos a evitar el lucro cesante, mediremos nuestras palabras, no pretenderemos más de lo dicho y te acunaremos en nuestra imaginación.
¿No hay necesidad, dices? Permíteme, pues, que lo decida yo. El no conocer el secreto ritmo propio de esta ciudad no impedirá que encuentre un oficio. Y así se deslean estas calles, me protegeré de la tristeza que trae desgracia.
El sefardita nos dice que esto vale más de lo que cualquiera daría. Que esto no se hizo para ser vendido.
Aquí, mi amor, lady of trieste, se renueva la siempre incumplida promesa de que todavía nos espera, agazapada, la felicidad.
Me gusta el merengue apambichado.
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* Basada en el libro homónimo de Álvaro Mutis.

martes, 7 de diciembre de 2010

Perder es cuestión de método

Si usted es policía tengo veintitrés, pero si es cliente tengo 16, dice ella. Las batallas contra las mujeres son las únicas que se ganan huyendo, dice Napoleón. Perdí, siempre perdí (a mi siempre me toca perder), no me irrita ni preocupa, perder es una cuestión de método, dice Luis Sepúlveda. Tráteme con educación, termina ella. Replico entusado como un fósforo mojado: muy mal hecho que su mamá no le haya hecho leer a Rafael Pombo.
Manes en uniforme se llevaron al tipo más chévere del mundo, por la hijoputagana. En algunos lugares lo correcto no es ofrecer dinero, sino participar del negocio.
Yo sólo pregunto, mi amor, ¿o acaso sería mejor echarnos un padrenuestro? Pues ya ni sé.