Mostrando entradas con la etiqueta Eduardo Mignogna. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Eduardo Mignogna. Mostrar todas las entradas

miércoles, 6 de abril de 2011

Cleopatra

a. Con ese nombre, Cleopatra, quizá uno espera a Liz Taylor (q.e.p.d) pero la que aparece es ella, la hija del director del grupo filodramático William Shakespeare y recitadora de César Vallejo. No se preocupa porque espera hacer muchas cosas lindas en la vida y aprender lo que no sabe.
b. El Pocho un santo, el Toto un hijo de puta. El pocho se recibió de tornero y trabaja como loco, el Toto chambea de vez en cuando, un haragán. El Pocho se compró una motito, el Toto no tiene ni para cigarros. Ella escogió al Toto.
c. “En esta cruda tierra donde mi madre me dio la vida y a la mujer que yo amo la tierra no me la dio. Voy hacia el jardín, allí espera mi amada entre jilgueros y canarios que cantan tan lindo”.
d. Y tan contenta.
No me gusta la gente que dice mi amor, mi querida.

Cleopatra (2003)
De Eduardo Mignogna
Con Norma Aleandro, Natalia Oreiro, Héctor Alterio y Leonardo Sbaraglia.

sábado, 12 de febrero de 2011

Sol de otoño


Buenos Aires, 6:00 am. Los ojos inundan las veredas, el horizonte no es el río, se desperezan juntos los que se eligieron antes y apartan ahora complácidamente la modorra. No hay tiempo para más. ¿De qué va todo esto?, nadie se lo pregunta. Y si lo hacen, ya lo dijeron: de esperar a alguien o de que alguien te espere. ¿Quizá vos?
La forma de comer un bagel y las cinco palabras en yiddish que son la forma de ser de un judío. Viernes de ayuno, sábado de consuelo. O, al final, la imaginación trágica del judío.
Humphrey Bogart se pone de pier y al patán de turno le dice: "Verduguéame a mí, pues, cretino, marmota. ¿Vamos, dale, qué te cuesta?"
¿No alcanzan los motivos, mi amor? Tomorow will be another day.